Información publicada en GARA el 7 de febrero de 2002.


      La Policía amenaza con la expulsión a los huelguistas encerrados en la Asunción

      Los agentes acudieron a la iglesia a última hora de la tarde, pero no llegaron a intervenir.

      Los jóvenes abertzales que cumplen hoy su sexto día consecutivo en huelga de hambre pasaron la jornada de ayer en vilo a la espera de la posible irrupción de la Policía española, sobretodo después de que algunos medios aseguraran que, tras la denuncia del Arzobispado por instalarse en el sótano de la iglesia de la Asunción, se les concedía un plazo de 24 horas para dejar el lugar. La Policía acudió cuando ya se habían concentrado allí decenas de personas, hacia las 19.45, pero no intervino.
      Ramón SOLA - Martxelo DIAZ | IRUÑEA

      Los dieciséis jóvenes abertzales que están llevando a cabo una huelga de hambre indefinida en la iglesia de la Asunción de Iruñea desde el pasado sábado pasaron toda la jornada de ayer bajo la amenaza inminente de ser expulsados del recinto que ocupan después de que el Arzobispado de Iruñea interpusiera una denuncia ante los tribunales.

      El desalojo no se produjo finalmente. Aunque la Policía española se presentó en el lugar hacia las 19.45, no llegó a intervenir y su aparición paso incluso desapercibida a los huelguistas que se encontraban en el interior del local. Según algunos medios de comunicación, pudieron seguir con su iniciativa debido a que el auto de la juez de Guardia decretaba expresamente que la operación debía ejecutarse a la luz del día, pero para entonces ya había anochecido.

      Pese a ello, fuentes jurídicas consultadas por GARA pusieron en duda la existencia de tal condición en un auto judicial. «Precisamente existe la figura contraria, la de permitir realizar de- salojos y registros a cualquier hora del día o de la noche. Estamos hartos de ver cómo la Policía entra de noche a un domicilio o a la sede de una organización política», explicó el letrado Jokin Elarre, que se concentró ante la entrada al sótano de la iglesia de la Asunción, al igual que decenas de abertzales, nada más tener conocimiento de la posibilidad inminente de una intervención policial contra los jóvenes encerrados.

      En cualquier caso, los huelguistas expresaron su convicción de que el desalojo puede producirse a lo largo del día de hoy, y resaltaron una vez más que una intervención de este tipo no supondrá el final de la huelga en ningún caso. De hecho, barajan ya varias alternativas para trasladar la protesta en caso de que sean expulsados de la iglesia del barrio de Donibane.

      Jornada de nervios

      La sexta jornada de huelga de hambre estuvo marcada por los nervios, especialmente después de que la víspera se conocieran tanto la denuncia interpuesta por el Arzobispado de Iruñea como los últimos autos de Baltasar Garzón. Por si todo esto fuera poco, ya a primera hora de la mañana varios medios de comunicación acudieron al sótano tras tener noticia de las detenciones ocurridas en Donostia y ante la posibilidad de que se tratara del inicio de una operación policial de gran alcance contra los jóvenes abertzales que pudiera afectar también a los huelguistas.

      Tras las visitas de la mañana, durante la tarde se detectaron movimientos policiales en torno a la iglesia que hacían prever una inminente operación. La movilización solidaria, en cualquier caso, fue muy rápida y ya a las 19.00 se habían concentrado en el lugar numerosos simpatizantes abertzales, entre ellos representantes de diversos organismos. Juan Kruz Aldasoro y Gloria Rekarte, mahaikides de Batasuna, se encontraban entre ellos. Tras la llegada de la Policía y la comprobación de que no actuaría por el momento, la situación volvió a relajarse a última hora de la tarde.

      Pese a la agitación de las últimas horas, los huelguistas expresaron su satisfacción por el paulatino eco obtenido por la protesta en los medios de difusión, algunos de los cuales han decidido acercarse a la iniciativa tras las decisiones judiciales de Baltasar Garzón. Incluso una radio de Madrid se puso en contacto ayer con los diecisiete jóvenes vascos que ayunan desde el sábado pasado con carácter indefinido para conocer los motivos de esta protesta.


      Los presos de Iruñea también ayunan

      R.S. | IRUÑEA
      Entre las muestras de apoyo que han llegado hasta el sótano de la iglesia de la Asunción desde que el sábado iniciaran esta iniciativa con carácter indefinido, destacan las de los presos vascos. Según explicaron ayer a GARA los huelguistas, los represaliados políticos encerrados en la prisión de Iruñea les han enviado una misiva en la que agradecen su esfuerzo y les muestran toda su solidaridad.

      Además de ello, y como complemento a su iniciativa, los ocho presos encerrados en la cárcel de la capital navarra les hacen saber que han decidido sumarse al ayuno, de forma rotatoria. Cada uno de los prisioneros dejará de ingerir alimentos durante un día, y al siguiente la huelga será seguida por un compañero.

      Según añaden en la carta de apoyo, la iniciativa que se llevará a cabo al otro lado de las rejas se prolongará tanto como dure la que llevan a cabo estos diecisiete jóvenes encerrados en una iglesia que dista apenas 300 metros de la prisión de la capital navarra.

      Los huelguistas de hambre también han recibido muestras de solidaridad a través de una carta llegada desde la prisión de Langraiz. «Estas son cosas que se agradecen mucho, lo mismo que las visitas y el apoyo de los jóvenes y de los vecinos de este barrio, que nos están defendiendo», comentaron los participantes en esta protesta.


      Protestas en la calle contra las detenciones y las ilegalizaciones

      GARA | DONOSTIA
      Cientos de personas salieron ayer a la calle para denunciar las detenciones ordenadas por el juez Baltasar Garzón y la ilegalización de las actividades de Askatasuna y Segi decretada por el mismo magistrado. Además de las movilizaciones, en el marco de estas protestas se realizaron varios sabotajes.

      En Leitza se realizó huelga en la enseñanza y 135 alumnos participaron en una concentración. La Guardia Civil tomó instantáneas de los congregados contra las ilegalizaciones. La misma razón llevó a 30 personas a protagoni- zar un corte de carretera durante diez minutos en Astigarraga. La misma fórmula se utilizó en Santutxu, donde se concentraron 20 personas controladas por la Ertzaintza.

      La presencia de la Policía autonómica fue también notable en Barakaldo, donde se manifestó un centenar de personas. En Zorrotza, la concentración congregó a 30 vecinos, a 80 en Basauri y a otras tantas en Algorta. Posteriormente, se realizó un corte de carretera en Telletxe.

      En Zamudio, 20 personas participaron en la convocatoria semanal en contra del «terrorismo de Estado y el fascismo». Los concentrados esperaron la salida de los ediles de PP y PSE y les acompañaron a sus destinos tras una pancarta con el lema «Zuena da terrorismoa, faxistak». En Alonsotegi se reunieron 25 vecinos, 15 en Zalla y 10 en Galdames.

      En Donostia, donde la Policía española detuvo a seis jóvenes, 150 personas partieron en manifestación de la Plaza de la Constitución hacia el centro, donde se encontraron con efectivos de la Ertzaintza. En Arrasate se movilizaron 150 personas y el acto fue interrumpido por la Policía autonómica. Otras 150 se manifestaron en Gasteiz, 40 en Berriozar y un centenar en Hernani, donde se cortó durante quince minutos el tráfico rodado en Zinko-Enea.

      Sabotajes en Donostia e Iruñea

      También en Martutene (Donostia) se produjo un corte de carretera y un comunicante anónimo asumió la quema de un autobús en contra de las detenciones y en protesta por las ilegalizaciones.

      Otro comunicante reivindicó la quema de un cajero automático en el barrio de Amara Berri en denuncia de la actuación judicial contra Askatasuna y Segi.

      Otra persona asumió en denuncia de las ilegalizaciones el lanzamiento de cócteles, que no llegaron a estallar, contra un cajero en el barrio iruindarra de Ermitagaña.


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